Make your own free website on Tripod.com

EL ABUSO CON LOS VEHÍCULOS OFICIALES

Según publicación aparecida el 1 de mayo en el Diario Al Día la

Procuraduría General de la República advirtió a las autoridades de la

Asamblea Legislativa de Costa Rica que deben fiscalizar la asignación

de los autos de uso discrecional en ese poder. Según la información, no

sólo los diputados sino el director ejecutivo de la Asamblea Antonio

Ayales han abusado del uso de vehículos oficiales. Ayales ha disfrutado

de 500 litros de gasolina al mes, sin tener asignado un vehículo de uso

discrecional.

 

De acuerdo con la Ley de Tránsito y un fallo de la Sala Constitucional,

en Costa Rica, tienen derecho a vehículo de uso discrecional el

Presidente de la República, Presidente de la Asamblea Legislativa,

Vicepresidentes de la República, Ministros, Viceministros y

magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Supremo de

Elecciones.

 

También gozan de es derecho el Contralor y Subcontralor de la

República, Procurador y Procurador Adjunto, Presidentes Ejecutivos,

Gerentes, Subgerentes, Auditores y subauditores de las instituciones

autónomas.

 

Pero, no sólo los diputados abusan de los vehículos de uso

discrecional. Hace varios meses, le fue robado el vehículo a un alto

funcionario público mientras asistía a una reunión de padres de familia

en la escuela donde estudia su hijo. Seguramente estaba allí en el

ejercicio de sus funciones públicas.

 

Se rumora también que un alto funcionario de la lucha antidrogas del

país, tuvo un accidente con su automóvil oficial, a la salida de un

motel.

 

Recientemente el Instituto Nacional de Seguros, pagó cerca de un

millón ochocientos mil colones de indemnización, por los daños

sufridos por dos vehículos particulares. Los daños fueron ocasionados

por un vehículo oficial, cuyo conductor no quiso efectuarse la

alcoholemia después del accidente. En Costa Rica, es requisito

indispensable efectuar esta prueba para que el Instituto Nacional de

Seguros pague los daños. Sin embargo, el INS pagó amparado en un

dictamen médico, entregado dos días después, en el cual se certificaba

que el día del accidente, el conductor se encontraba indispuesto.

Estamos convencidos que la institución aseguradora estatal, no hubiera

sido tan magnánima si el accidentado hubiera sido un particular.

Bueno, alguna ventaja tiene que tener el monopolio estatal de los

seguros.

 

Sabemos también de una persona que cuando fue nombrada en el

puesto de auditor interno, de una pequeña institución estatal, no

presentó su plan de trabajo en su nuevo puesto, sino las

especificaciones que debía tener el vehículo que de acuerdo con la ley

le correspondía.

 

No siempre todo lo legal es moral. Si un auditor interno es la persona

que debe velar porque los recursos del pueblo, por qué darle este tipo

de prebenda, que en muchos casos no se justifica. Tiene la palabra el

Colegio de Contadores Públicos y la Contraloría General de la

República.

 

Además,en muchas instituciones públicas, la flotilla de vehículos

parece más bien una exhibición de carros del año. Muchos de ellos son

de ocho cilindros, que gastan gran cantidad de gasolina, pagada, por

supuesto por el Estado, Por este medio instamos al gobierno

costarricense a que publique una lista de los vehículos de su propiedad

en que se incluya el modelo y cilindrada.

 

Tal vez en un país desarrollado, este tipo de prebendas podría pasar

desapercibido. Pero en Costa Rica, muchas veces no existen

ambulancias para transportar enfermos y heridos a los hospitales y la

policía en muchas regiones deben cumplir sus deberes a pie o en

bicicleta.

 

Con razón, cada cuatro años, sobran los candidatos a diputados y a

otros puestos de elección popular. Cuando lleguen a su puerta los

vividores de siempre a mendigar su voto, pregúnteles si en su programa

de gobierno, está incluido el terminar con este tipo de abusos.