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LA ELECCIÓN DEL DEFENSOR DE LOS

HABITANTES

 

El Berrinche de los Niños

 

Nuestros legisladores han perdido innumerables horas en la

elección del Defensor de los Habitantes. El Partido Unidad

Social Cristiana se ha empecinado en la candidatura del señor José Manuel Echandi, actual gerente de la Junta de Protección Social de San José. Los liberacionistas lo rechazan y le achacan como único defecto que es el candidato del Presidente de la República. Aparentemente, los problemas seguirán a pesar de que Echandi cuenta con los votos suficientes para ser electo

 

Esto nos recuerda lo sucedido en el gobierno pasado cuando

hubo que elegir Contralor General de la República. El Gobierno

liberacionista de Figueres Olsen propuso como candidato al

ingeniero Rodolfo Silva Vargas. Este fue vetado por el Partido

Unidad Social Cristiana por una sola razón “era cercano al

gobierno de Figueres”. Debe recordarse que aunque Silva

Vargas después llegó a ocupar el Ministerio de Transportes, en

ese momento no ocupaba puesto público alguno.

 

La situación se hacía desesperante hasta que surgió la fórmula

salvadora. Se nombró Contralor General de la República al

licenciado Luis Fernando Vargas, ASESOR DEL GOBIERNO

DE JOSÉ MARIA FIGUERES. O sea el argumento contra Silva

Vargas era simplemente un capricho del partido de oposición.

Aparentemente, el autor intelectual de la idea salvadora fue el

Lic. Walter Coto, liberacionista en ese momento y actual

candidato a presidente por el Partido Cambio Dos Mil.

 

Como puede verse en ambos casos el argumento fue el mismo.

Un capricho de niños malcriados. Los dos partidos mayoritarios

que desgobiernan Costa Rica, ni siquiera son originales en sus

argumentos cuando son oposición y cuando son gobierno.

 

Al escribir este artículo, sigue todavía en la penumbra la

elección del Defensor de los Habitantes. Pero, no se extrañen

si aparece otro diputado con una idea genial y eligen a algún

íntimo amigo o asesor del Presidente Rodríguez. Todo se

puede esperar de una Cámara Legislativa que se ha

caracterizado por su mediocridad.