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LA CULPA ES DE TODOS POR NUESTRA APATÍA

 

El planteamiento de que los partidos políticos no representan el sentir de los ciudadanos es una realidad innegable. Ahora bien, la culpa la debemos compartir los que están en las estructuras de poder y los ciudadanos que nos negamos a participar de manera activa en los procesos internos de debate y elección de los partidos.

 

Hemos visto hasta la saciedad que un dirigente político corrupto, ignorante y que de antemano cualquier ciudadano sabe que no va a llegar a hacer nada a la Asamblea Legislativa, es apoyado por toda una estructura de base de un partido político. Entonces ¿de qué nos quejamos después?

 

El problema obviamente tiene que ver con la irresponsabilidad de los dirigentes y los políticos. Pero también de los ciudadanos comunes y corrientes que no queremos entender que debemos participar más activamente de los procesos internos de los partidos. Y opinar, y molestar y presionar, y cuestionar y buscar apoyo para fiscalizar las actuaciones de los que están arriba. ¿Cómo es posible que mi querido partido Liberación Nacional decida que es más importante su ego político que la opinión de la sociedad civil, de sus bases y la de sus ciudadanos costarricenses y simplemente, para mostrar su poder, echa por tierra un proyecto tan importante como el referéndum?. A esos dirigentes hay que pedirles cuentas. Llevar estos casos a las bases. Establecer normas mínimas de rendimiento y de ética a los políticos.

 

El frío no está en las cobijas. El frío está en la apatía del costarricense a actuar. Lo mismo pasaría con otro partido político, que por demás es urgente en la arena política costarricense.

 

Opinemos, actuemos, pidamos cuentas a los partidos. Solamente así garantizaremos que haya una democracia participativa. Y el fin de tanta irresponsabilidad.

 

NOTA: El artículo anterior es un aporte de un visitante de nuestra página, el cual agradecemos profundamente.

Precisamente, nuestro objetivo es establecer un foro en el que se pueda opinar, con pensamientos y sin insultos.

La lucha por la decencia hay que darla, ya sea dentro o fuera de los partidos, cada cual como mejor lo juzgue conveniente.

Al colaborador le decimos que esperamos seguir contando con sus valiosos aportes.