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LA CREACIÓN DE LOS POLÍTICOS

 

 

Según dicen los historiadores, la Democracia nació en

Grecia, concretamente en la ciudad de Atenas. Bajo este régimen de gobierno, los hombres eran iguales, podían

participar en las decisiones que los afectaban, elegían a sus gobernantes y pedían cuentas a éstos sobre sus actuaciones.

Sabían en que se gastaban los fondos públicos y se

alcanzaban tantos beneficios para el pueblo que vivían muy felices. Vivían tan felices que se olvidaron de elevar sus  oraciones y ofrecer sacrificios a sus dioses.

 

Desde el Olimpo, las deidades observaban furiosas este

deprecio del ser humano. Llegó a tanto su ira que Zeus los convocó a una Asamblea.

 

Zeus dijo a la Asamblea: ! No podemos seguir tolerando que los hombres vivan en ese sistema democrático. Viven tan felices que ya nosotros no somos necesarios para ellos.

Debemos destruir de inmediato ese régimen de gobierno.

 

Minerva tomó la palabra y sabiamente dijo: Discrepo del señor presidente. Si los hombres se dieran cuenta que nosotros destruimos su régimen democrático, más bien nos maldecirían. Propongo que demos vida a un ser que lo destruya desde dentro.

 

Su moción fue aprobada por unanimidad.

 

Formaron un muñeco de barro. Lo pusieron en el centro de la Asamblea y cada uno de ellos desfiló frente a su criatura, concediéndole un don.

 

Le dieron los siguientes dones:

 

La suciedad del cerdo.

 

La capacidad depredadora del buitre.

 

La forma de arrastrarse del gusano.

 

Lo baboso del caracol.

 

Las lágrimas fingidas del cocodrilo.

 

La facultad de cambiar de colores del camaleón.

 

La risa falsa de la hiena.

 

La capacidad de robo de la urraca.

 

El poder de chupar sangre del vampiro.

 

El caparazón de la tortuga, para que cualquier crítica le

resbalara.

 

El veneno del áspid.

 

Otros dioses desfilaron y le dieron:

 

La transparencia y sinceridad del fariseo.

 

La capacidad de tomar decisiones justas de Poncio Pilato.

 

La lealtad de Judas Iscariote.

 

El último de los dioses se acercó al inanimado muñeco y le dijo:

 

! Te daré una facultad que te será de gran utilidad para el cumplimiento de tu misión. Todo lo que toques, por bueno y puro que sea, lo convertirás en mierda!

 

Finalmente, Zeus se acercó al muñeco y exhalando sobre él su hálito de vida de gritó:

 

! Te llamarás político.! Creced y multiplicaos y llenad de

podredumbre la tierra.!

 

Nota: El lector podrá preguntarse cómo puede multiplicarse esta especie si la fábula no habla de la creación de la hembra. La respuesta es muy sencilla. No se reproducen sexualmente. Como Drácula, contagian a los demás con su contacto.