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MERCADERES DE ILUSIONES

 

 En artículo publicado en Diario Al Día de fecha 6 de mayo de

 2001,bajo el título de “Desperdicio de Profesionales, se aborda el

 problema de los profesionales costarricenses que una vez

 graduados, no consiguen insertarse en el mercado laboral

 Costarricense. Veamos algunas cifras. En Economía, la

 desocupación es de un 25% de los graduados, en Relaciones

 Internacionales de un 38.1% y en Educación Preescolar de un

 42.3%. Estas cifras son solamente de universidades estatales,

 porque los datos de las privadas, aparentemente son secreto de

 Estado. Se dan ejemplos en el artículo de profesionales que

 trabajan como choferes de bus y como taxistas piratas.

 

 En realidad, esto no es nuevo. La masificación y prostitución de la

 enseñanza superior en Costa Rica, comienza desde 1980, fecha de

 la aparición de lucrativo negocio de las universidades privadas.

 Basándose en la libertad de enseñanza que garantiza la

 Constitución Política, nace un nuevo depredador en la sociedad

 costarricense, “los mercaderes de títulos”. Ahora las carreras

 universitarias se promocionan como una marca de cigarrillos,

 detergente o toallas sanitarias. Además se usan medios de

 promoción que no son precisamente los más éticos.

 

 Nos comentaba una ex promotora de una universidad privada, que

 los exámenes de ubicación que se hacen en estas universidades,

 siempre arrojan un resultado interesante. El estudiante que se

 someta a ellos siempre es apto para una carrera que ofrezca la

 Universidad. También afirmó haber recibido instrucciones de

 efectuar lavados de cerebro a futuros clientes que no quieran

 estudiar alguna de las carreras que imparte la universidad en

 cuestión. Por ejemplo, si un estudiante quiere cursar la carrera de

 enfermería y la universidad no la imparte, se le dice que las

 enfermeras están destinadas a morirse de hambre. Que los

 graduados de las carreras de la universidad si serán exitosos y

 ganarán mucho dinero. La red de corrupción es larga. Se han

 matriculado estudiantes sin título de bachiller de colegio y el

 organismo encargado de fiscalizar la enseñanza superior privada,

 está bajo proceso de investigación por haber sido acusado de

 vender licencias para universidades y para carreras universitarias.

 En los hospitales, las universidades privadas tienen fijados salarios

 como docentes a algunos médicos, que a la vez también los

 reciben de la Caja Costarricense de Seguro Social, con el único fin

 de que permitan la práctica de sus estudiantes. Los pobres

 pacientes deben exhibir su desnudez ante grupos de más de

 treinta personas “por el bien de la ciencia”.

 

 El impacto en la calidad de los programas de estudio salta a la

 vista. Antes para obtener un título de diplomado había que cursar

 tres años de estudio. Ahora esto se hace en 18 meses. Han

 proliferado las seudo maestrías que se obtienen también en seis

 meses. Posteriormente los graduados de estos programas de

 postgrado, que seguramente salen llenos de conocimientos

 ,firmarán M.B.A. Dicen las malas lenguas que lo que estas siglas

 significan es Más Bruto que Antes.

 

 El artículo no entra a tocar otro tema preocupante. Los

 profesionales que consiguen trabajo, muchas veces deben aceptar

 sueldos de hambre o vender sus trabajos a precios ridículos,

 convirtiéndose en competencia desleal para el resto de sus

 colegas. En Costa Rica, son superiores, en la mayoría de los

 casos, los ingresos de una prostituta o una bailarina de cabaret

 que los de un profesional.

 

 Nos han manifestado profesores de universidades privadas que

 deben de prestar sus servicios con sueldos bajísimos, sin garantías

 sociales y muchas veces sus pagos son retenidos durante muchos

 meses.

 

 ¿Qué ha hecho el Estado?. Por variar, absolutamente nada.

 Recordemos que la nueva ley de colegios profesionales, duerme el

 sueño de los justos en la Asamblea Legislativa desde hace más de

 Seis años. Esta ley, obligaría a hacer examen de incorporación, lo

 que pondría de manifiesto la precaria preparación académica de

 más de un graduado universitario, lo que lógicamente vendría a

 afectar el negocio de ese centro de “estudios”.

 

 Finaliza el artículo indicando que muchos estudiantes ha visto

 desperdiciados años de estudio, noches en vela y sacrificios

 económicos. No estamos totalmente de acuerdo con esa

 afirmación. Tal vez los estudiantes los hayan desperdiciado, pero

 los dueños de las universidades privadas han visto engrosar sus

 cuentas bancarias con muchos millones de colones, exentos de

 impuestos, a costa de los sueños frustrados de sus educandos.

 Pero, todo es válido en la economía de libre mercado, cuando de

 negocios se trata.

Cuántos de estos fondos no habrán servido para financiar la campaña política de más de un precandidato.