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EL TECHO DE VIDRIO DE DOÑA ALICIA FOURNIER.

 

Aunque se ha hablado y escrito, hasta la saciedad, sobre el tema de la elección del Defensor de los Habitantes, por parte de la Asamblea Legislativa, los últimos acontecimientos nos obligan a referirnos de nuevo a este tema.

 

Los diputados de Liberación Nacional han decidido no asistir a sesiones, hasta tanto el lic. José Manuel Echandi, no retire su candidatura. No nos interesa defender al señor Echandi, porque ese no es nuestro objetivo. Pero, si consideramos necesario resaltar los argumentos incoherentes que se han dado en su contra.

 

En conferencia de prensa, los diputados liberacionistas dijeron que se oponían a este candidato, porque era familia del Presidente de la República. Cuando un periodista preguntó el grado de parentesco, nadie pudo contestar con exactitud. Si esto hubiera sucedido en un grupo de retrasados mentales, se consideraría una respuesta lógica. Pero causa preocupación que esta respuesta surja de un grupo que aspira a gobernar de nuevo a Costa Rica.

 

Por otra parte, la diputada Alicia Fournier, la emprendió contra Echandi, indicando, entre otras cosas, que se había aprovechado, en beneficio propio, de su puesto de Gerente de la Junta de Protección Social de San José.

 

Antes de entrar a refrescar la memoria a doña Alicia, vamos a analizar el pésimo precedente que se ha presentado, con la elección del Contralor General de la República en el período pasado y actualmente con la del Defensor de los Habitantes.

 

En ambos casos, el candidato del partido mayoritario fue vetado por el partido de oposición. A falta de argumentos, el partido de oposición, por propia boca o empleando testaferros, les cubrió de injurias. Los candidatos eran diferentes, el partido de oposición también, pero las armas innobles y deshonestas fueron las mismas.

 

Con estos antecedentes, ninguna persona honesta (especie en vías de extinción, no protegida), querrá presentarse de candidato para estos puestos, ya que correría el riesgo de ver su nombre enlodado en el burdel barato, en que se ha convertido la Asamblea Legislativa. Lógicamente, esto será muy útil para los partidos mayoritarios, porque quedará más espacio para los serviles y corruptos que medran en busca de puestos públicos.

 

Ahora volvamos con doña Alicia. En el gobierno Figueres Olsen, no bastó tomar como botín político, las embajadas y los ministerios. Quedaba una persona sin colocar. Kira de la Rosa de Castillo. Los codiciosos ojos verdiblancos se volvieron hacia la Junta de Protección Social de San José. La presidencia de esta institución, que siempre había sido ocupada por ciudadanos que nunca devengaron un colón de salario, fue ocupada por doña Kira. Eso sí, con un salario superior a un cuarto de millón de colones. Para cerrar con broche de oro, doña Kira mandó a imprimir su efigie en una emisión de billetes de lotería nacional, haciéndose de esta forma, campaña política en forma gratuita.

 

Si doña Alicia está tan interesada en denunciar, posibles anomalías en la Junta de Protección Social de San José, lástima que no nos dio la noticia completa. ¿O será que esta parte se borró de su cerebro?. Recordemos que doña Kira es candidata a diputada en las próximas elecciones por el Partido Liberación Nacional.

 

Ve doña Alicia, nuestro pueblo es sabio cuando dice; “ No se deben tirar piedras al techo del vecino, cuando se tiene el propio de vidrio.”