El corto de don Rolando Araya en que aparecen escenas de las Torres Gemelas Y de la crisis que atraviesa la República Argentina ha sido duramente criticado. Sin embargo, consideramos que estas críticas no se justifican y que hace muy bien don Rolando en mostrar a los costarricenses los resultados de la crisis de Argentina. Vamos a analizar el artículo de Xavier Caño Tamayo, aparecido en el Periódico El Heraldo del 10 de enero de 2002 para probar nuestra aseveración. El escritor argentino Mempo Giardinelli, citado por Caño, calcula que apenas 20.000 personas forman la clase dirigente argentina y que esas personas son responsables del descalabro económico del país, en algo más de veinte años han convertido un país rico en una nación en la que un tercio de los ciudadanos vive en la pobreza. Y lo han conseguido acumulando una riqueza personal indecente a costa de los ciudadanos, porque si unos acumulan muchísimo por un lado, otros muchos se quedan con poco o sin nada por el otro. Este estado de saqueo empezó cuando los generales Videla, Massera y compañía establecieron una de las más sangrientas dictaduras del siglo XX que les sirvió no solo para asesinar y hacer desaparecer sino también para robar a mansalva. Pero el expolio continuó tras restaurar la democracia y ésta no es solo una opinión propia de opositores. Larry Birns, director del Consejo para Asuntos Hemisféricos, una organización de análisis ubicada en Washington, aseguró que si bien el disparador de esta crisis fue básicamente económico, su génesis fundamental no es económica, porque es la corrupción que viene desde las dictaduras militares. Se calcula que la plutocracia dirigente, que se viste con el color político que convenga a su obsceno enriquecimiento, puede haber sacado de Argentina más de cien mil millones de dólares. En los abundantes reportajes que la televisión ha emitido sobre la crisis de Argentina, la mayoría de los ciudadanos interrogados ante las cámaras han coincidido en una denuncia y una petición Que dejen de robar. Lamentablemente en Costa Rica, la indecente clase gobernante no se ha quedado atrás y cada uno, de los últimos gobiernos ha contribuido en este desbarajuste, que al final tenemos que pagar todos los costarricenses. En el gobierno de don Luis Alberto Monge, el Plan Nacional de Emergencias, que se manejaba con pocos o nulos controles, fue saqueado por medio del pago de contratos fantasma. El colmo del cinismo es que la mayoría de esos cheques se hicieron efectivos en la agencia bancaria ubicada frente a la Casa Presidencial. El Gobierno de Calderón Fournier no podía quedarse atrás. Durante ese gobierno, el banco estatal mas antiguo del país, fue llevado a la bancarrota, ya que fue totalmente arrasado , por la negligencia de sus directivos y la miope supervisión de la Superintendencia General de Entidades Financieras. Los cómplices de los políticos costarricenses, los hermanos López, huyeron del país y hoy se encuentran felices y contentos en Chile, su país natal. Luego siguió el gobierno de don José María Figueres Olsen. Durante su período presidencial, el FODESAF fue saqueado en complicidad con el puesto de bolsa América Capitales. El tesorero de FODESAF de apellido Martínez huyó del país y actualmente disfruta de esos fondos en Canadá , a pesar de que tenía impedimento de salida del país . Se rumora además que parte de estos fondos fueron usados en el financiamiento de la campaña de José Miguel Corrales. Pero el asalto a los fondos públicos, en forma impune, no ha sido sólo en efectivo, sino que se ha hecho también en especie. Los últimos gobiernos se han apoderado de los puestos públicos para nombrar a sus amigos y partidarios, en detrimento de los méritos de empleados públicos ejemplares. También en la Asamblea Legislativa, el asalto se ha hecho por medio de bacanales pagadas por el Estado y por una corte de asesores parlamentarios que asciende en promedio a más de veinte por diputado, dentro de la cual se encuentran nombrados el padre, la madre, hermanos, amigos y correligionarios del padre de la patria. Además, los últimos gobiernos, con el pretexto de cumplir con los lineamientos del Fondo Monetario Internacional, han dejado en la ruina a nuestros agricultores, pero a la vez han hecho millonarios a los importadores e intermediarios de productos agrícolas básicos. Por eso decimos. Hace muy bien don Rolando Araya en mostrar la crisis de Argentina, ya que nos sirve para hacer comparaciones. En el país del sur, los equipos de gobierno de dos partidos políticos han llevado al país a la ruina. En Costa Rica, los flamantes equipos de gobierno del PLUSC, están a punto de hacer lo mismo. Las últimas encuestas revelan que el bipartidismo se está desmoronando.. El incremento de votos a favor de los partidos emergentes no se debe a que estos tengan un gran plan de gobierno o un gran equipo de técnicos y expertos. El voto a favor de los partidos minoritarios solamente contiene una súplica de los costarricenses. POR FAVOR, QUE DEJEN DE ROBAR.
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