Durante los últimos días, los diarios costarricenses nos han informado sobre dos instituciones que han entrado en problemas por la intromisión en ellas, de las sucias manos de los políticos. Instituto Mixto de Ayuda Social: En este caso el problema es el de las Tiendas Libres. Este caso es viejo y ya incluso habíamos comentado sobre él. Las Tiendas Libres del Aeropuerto, las cuales son un negocio en cualquier parte del mundo, excepto en Costa Rica, durante los últimos gobiernos han sido tierra de nadie. Han estado expuestas a un saqueo sistemático y a la compra de mercadería inservible para beneficio de algunos proveedores sin escrúpulos . Una auditoría hecha por una firma de auditores externos, arrojó que las pérdidas por inventario, en las tiendas del IMAS, rondan en los dos millones de dólares. Según indican los funcionarios del IMAS, estas pérdidas se acumularon durante los últimos seis años. Nosotros tenemos información que el desastre viene de más atrás. Según nos ha manifestado un Contador Público, en cualquier empresa que cuente con administradores, un sistema de control interno, exige que haya un responsable de cada actividad y que, en el caso de los inventarios, se compare periódicamente, la cantidad física en bodega con lo que aparece registrado en los libros de contabilidad. O sea, que se hagan inventarios físicos, cosa que cualquier pulpería de barrio está acostumbrada a efectuar. Si un procedimiento de control tan sencillo se hubiera efectuado a tiempo, las pérdidas y faltantes se hubieran descubierto se hubiera señalado a los responsables y se habrían tomado las medidas correctivas del caso. . Las Tiendas Libres no se administraron como una pulpería, como dice nuestro pueblo. Simplemente o no se administraron o todo se montó para que fueran saqueadas a vista y paciencia de las autoridades gubernamentales. Tenemos entendido que el IMAS, cuenta con una frondosa planilla de Auditores Internos. Entonces. Qué hicieron estos profesionales durante todos estos años? Qué han hecho los políticos que ocuparon la Junta Directiva y la Presidencia Ejecutiva de la Institución? La respuesta es cruda pero cierta. Absolutamente nada. Al final, nadie resultará involucrado o si algún funcionario llega a los tribunales, en caso de ser condenado se le facilitará la fuga del territorio nacional. (Recuerde a Martínez y el caso de Compensación Social) . En resumen, otro asalto a los fondos públicos ha sido consumado y los más seguro permanecerá impune Vamos ahora con el Patronato Nacional de la Infancia. Esta institución es vital para la paz social del país, en el momento en que la desintegración familiar y la drogadicción amenaza nuestra juventud. Por eso ha sido dotada de un presupuesto importante. El 12% de lo recaudado en el país por concepto de Impuesto sobre la Renta. Sin embargo, ha sido sacudida últimamente por constantes escándalos. Primeramente, firmó contratos con albergues, que eran verdaderas pocilgas y a los que se les pagaban sumas por el alojamiento de los menores, propias de hoteles de cinco estrellas. Cuando el asunto reventó ante la opinión pública, tuvieron que dejar de hacerse esos pagos. Ahora el problema es otro. La Defensoría de los Habitantes y la Contraloría nos han enterado que esta vital institución, se ha convertido en un campo de experimentación de los políticos, que no tiene planes, programas y objetivos definidos y también que no tiene dinero. Debido a esto último,ha debido interrumpir los pagos a los albergues que si han actuado responsablemente. Qué se ha hecho este dinero? Se desapareció en las manos de alguien, fenómeno común en Costa Rica, o nunca se giró?. Nos inclinamos a creer lo segundo. El Ministerio de Hacienda, con la voracidad que lo caracteriza, ha encontrado una magnífica forma de equilibrar las finanzas del país. Simplemente no gira las partidas con fin específico y las dedica a financiar otras actividades. Como la Presidencia Ejecutiva de estas instituciones, debe favores a los políticos de turno, es incapaz de reclamar al Ministro de Hacienda, los dineros que en realidad le corresponden a programas específicos para la niñez del país. Como resultado de esta pésima administración, los albergues se han visto obligados a lanzar a los niños a la calle y hoy, las bandas de delincuentes juveniles, solamente en el centro de San José, suman más de veinte. En consecuencia, el Patronato Nacional de la Infancia, ha colapsado gracias a la pésima administración de los políticos. Costarricense. Estamos ante dos casos en que la voracidad, inconsciencia y corrupción de los políticos de turno, está a punto de hacer cerrar dos instituciones de bien social. En esta pésima administración, están involucrados los dos partidos mayoritarios. Si en las próximas elecciones, damos nuestro voto a esta clase de partidos, estaríamos siendo cómplices de estos saqueos y de los que en el futuro se presenten. Medite su voto. |