No hay duda que don Rolando Araya tiene mala suerte. Cuando fue precandidato por su partido hace varios años, usaron propaganda de su tendencia para envolver el dinero de Ricardo Alem. Esto muchos liberacionistas lo tomaron una maniobra para dañar la imagen de Araya y le pasaron la factura al candidato electo Dr. Carlos Manuel Castillo, quien al final perdió las elecciones. Por eso Araya, cada vez que se menciona a Ricardo Alem se molesta. Incluso a llegado a afirmar que su repatriación es obra del gobierno de don Miguel Ángel para perjudicarlo. En esta campaña, la mala suerte ha vuelto a perseguirlo. Hace varios días, la Policía de Control de Drogas realizó un operativo en Turrialba. Como resultado de esta acción policial se desmanteló una red de narcotraficantes que operaba en la zona. El aparente cabecilla de esta banda era José Hernán Serrano Vargas, alto dirigente liberacionista de la zona y hermano de la candidata a diputada por el Partido Liberación Nacional Daisy Serrano.La apreciable dama, según nos enteramos gracias a este escándalo, era también una de las deudoras del extinto Banco Anglo. La respuesta del partido fue inmediata. Elevaron el caso al Tribunal de Ética donde se está pidiendo la expulsión del dirigente. Que nos perdone don Rolando, pero nosotros no creemos en el Tribunal de Ética de los partidos políticos y menos del suyo. Recordemos que ese tribunal, fue el que meses atrás montó una patraña contra el entonces liberacionista Ottón Solís para sancionarlo o expulsarlo del partido. Al final don Ottón demostró que quien debía recibir lecciones de ética era precisamente ese tribunal. El hecho ocurrido es muy grave. Consideramos que debe ser investigado por el Tribunal Supremo de Elecciones u otra instancia que aún guarde aún alguna credibilidad para los costarricenses. Deben establecerse los posibles nexos de doña Daisy con su hermano y las contribuciones que el presunto narco haya hecho al partido y a la campaña política de su hermana. Si existen ramificaciones dentro de la agrupación política , este cáncer debe ser extirpado de raíz. Hasta que no termine la investigación, creemos que,por respeto, doña Daisy debería retirar su candidatura Esta vez, don Rolando no puede decir que esto se trata de una campaña del gobierno de Rodríguez para desacreditarlo. Fue la propia ineptitud de su partido para escoger la dirigencia lo que lo metió en este problema. Qué dirá de todo esto don José Miguel Corrales?. Se habrá conformado con la primera diputación por San José, premio de consolación con que le otorgara don Rolando? Por qué esta vez no actúa, como la campaña anterior, en la que cerró la posibilidad de llegar a la Asamblea Legislativa al señor Watson porque tenía pendiente un problema judicial que luego se resolvió a su favor? Si no dice nada don José Miguel creeremos que es cierto lo que en esa oportunidad se dijo, que el problema en Liberación, no es estar cuestionado, sino ser negro y no tener dinero. No podemos permitir que el régimen de gobierno costarricense siga degenerándose. Fue concebido como una democracia. Luego por obra y gracia de los dirigentes políticos y por la pasividad de todos nosotros se convirtió en una cerdocracia. El paso siguiente es convertirnos en una narcocracia. Los costarricenses debemos detener, de una vez por todas, el proceso de descomposición de nuestro sistema de gobierno. La mezcla política y narcotráfico ya ha resultado fatal para otros países. En nuestras manos está que Costa Rica no termine de prostituirse y desacreditarse mundialmente. COSTA RICA MERECE ESTAR MEJOR.
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