El Régimen de Seguridad Social de Costa Rica, nació en la década de los cuarenta, con el aporte del entonces presidente Dr. Rafael Angel Calderón Guardia, el Lic Manuel Mora Valverde y el arzobispo de San José, don Víctor Manuel Sanabria Martínez. A través de los años y por intereses políticos, se ha tratado de hacer desaparecer de esos logros tanto a Mora como a Sanabria. Lógicamente se ha magnificado la figura de Calderón Guardia, lo cual sirvió para que su hijo llegara a alcanzar la presidencia de la República. El Partido Unidad Social Cristiana, hoy en el poder, se ha autonombrado, heredero político y custodio del legado de la Seguridad Social. Es por eso que resulta contradictorio, que en un gobierno de ese partido, se hayan realizado actos tendientes a destruir el regimen. Primeramente, se nombró en su Junta Directiva al señor Bernal Aragón, alto funcionario del Hospital Clínica Bíblica, uno de los hospitales privados más importantes del país. Aunque él posteriormente renunció, el conflicto de intereses es evidente. Uno de los casos más dolorosos que registra la historia de la Caja, es el de los sobreirradiados. Pero, como vivimos en una economía neoliberal, donde el único dios es el dinero y los mandamientos de ese dios, ordenan acumularlo, sin importar si se lucra con el dolor y la muerte de los más necesitados, esta tragedia, tal y como lo indica el Diario La Nación del 23 de septiembre de 2001, se convirtió para algunas empresas privadas, en una oportunidad de hacer negocios. Debido a que la Caja no cuenta con los equipos necesarios, decidió trasladar la prestación de estos servicios a la empresa privada. Según cita dicho artículo, gracias a esta privatizadora medida, pacientes con cáncer, relatan haber sido manipulados y aparentemente se han dado comisiones a médicos de la Caja, para remitir pacientes a centros privados. Con respecto a este segundo cargo, el médico Mauricio Fragman, manifestó al Diario La Nación, haber sido visitado por representantes de Centracán (una de las compañías que prestan estos servicios) para ofrecerle un 10% de comisión por cada paciente referido. El presidente de Centracán manifestó que pagar este tipo de comisiones es una práctica común. En relación con la manipulación de pacientes, manifiesta la señora Leonor Chavarría, una de las pacientes con cáncer a la que la CCSS le otorgó ayuda para hacerse un tratamiento en el exterior, que en la Caja le indicaron que debía ir a Colombia para hacerse el tratamiento. Indica la señora Chavarría que dos semanas después la llamaron de O. Fischel, empresa de la Corporación Fischel, diciéndole que le habían aprobado la ayuda por $ 2.400 y que tenía que ir a Medellín a hacerse el tratamiento, así como que tenía que ir a la Caja, retirar el cheque y endosarlo a la empresa en cuestión. La señora Chavarría fue a la Caja y se quejó que la empresa O. Fischel la llamara antes que ellos y que prácticamente la obligaran a endosarles el cheque. Además le informaron que tenía otras opciones en Cuba y Ecuador. Como consiguieron el teléfono de la señora Chavarría, siendo los expedientes médicos confidenciales, es un misterio. Sigue diciendo la señora Chavarría al Diario La Nación. En O. Fischel no me dieron ninguna orientación, ni les importó en qué condiciones de salud estaba para hacer el viaje, solo tomaron el cheque y me llevaron al aeropuerto. Esa semana viajamos diez pacientes y ningún empleado de Fischel nos acompañó. Había mujeres analfabetas, que nunca habían viajado en avión y no nos indicaron el nombre del hotel, ni quien nos iba a recibir, nada. En Medellín nos recogió una señora de la clínica y nos alojó en un hotel. El problema es que como el cheque lo había cogido O Fischel íntegro, había señoras que no tenían ni un centavo para hacer una llamada de teléfono o tomarse un café. Una muchacha que murió tres meses después, no llevaba nada de plata y tenía mucha sed, lo único que pedía eran refrescos y el hotel no admitía ninguna modificación a las comidas sin pagar y todo el dinero se lo había quedado Fischel. Antes de comentar este hecho asqueroso, queremos felicitar al periodista Ernesto Rivera por habérnoslo dado a conocer, sobre todo ahora que el señor Presidente Ejecutivo de la Caja, aspira a ser Procurador General de la República. También queremos hacer una pregunta. La empresa O. Fischel Tiene algún ligamen con la señora Vicepresidenta de la República?. Esperamos que sea una simple coincidencia de apellido. Causa ira leer este artículo. En él se refleja claramente, cómo los pacientes de la Caja, son usados por seres inescrupulosos para lucrar con su enfermedad y su dolor. Esa misma ira sentimos, cuando pacientes de la Caja deben dormir en pasillos o sillones, porque no hay suficientes camas. También cuando padres de familia, deben de recurrir a servicios de medicina privados porque no pueden esperar una noche completa para ser atendidos en Emergencias de la Caja. Queremos dar la voz de alerta. Estamos ante un complot bien organizado para privatizar, en forma solapada el regimen de Seguridad Social de Costa Rica. Debemos recordar que los hospitales en Costa Rica no son de caridad. Todos los trabajadores, debemos contribuir con el regimen de seguridad social con un 8% del salario. Por tanto, tenemos derecho a recibir un trato digno. No debemos permitir, que el trato degradante que se dio a estas mujeres en Colombia, para beneficiar a una empresa, vuelva a repetirse. Tampoco que existan médicos inescrupulosos que lucren con el dolor de sus pacientes. El servicio de seguridad social no es una limosna, es un derecho y los derechos no se mendigan, se arrebatan. En nuestra manos está evitar que un grupo de chacales y aves de rapiña, terminen con el regimen de seguridad social costarricense.
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