Dijo el tres veces presidente de Costa Rica, don Ricardo Jiménez Oreamuno que en nuestro país no hay escándalo que dure tres días. Aparentemente a eso están apostando con el caso de Parmenio Medina. En el Diario La Nación del martes 4 de septiembre del presente año, Patricia Medina, hija del periodista asesinado manifiesta que hasta donde le han informado, el caso va por buen norte y están tratando de armar el rompecabezas con muy buen criterio. Empero, siente preocupación por la posibilidad de que se haya manipulado evidencia que guardaba su padre. Sobre esto prefirió no ahondar por respeto a los espacios que ha solicitado la fiscalía. Por otra parte Mario Rivera, hermano de la compañera sentimental de Parmenio, manifestó que hay que actuar rápido y obtener la información básica en el menor tiempo posible, pero advirtió que parece que en este asunto se están manejando muchas hipótesis que podrían estar desviando el buen camino de la averiguación. Nos preocupa la evidencia recopilada por Parmenio en los últimos días. Parmenio guardaba muchos datos importantes sobre el caso de Radio María, emisora que aparentemente fue usada para lavado de dinero. Además, sobre una investigación inédita sobre la pedofilia de varios altos dirigentes de la iglesia oficial de Costa Rica. Sería conveniente que esta información, fuera entregada a un grupo de periodistas honestos, para que determinen que parte de ella, debe ser conocido por la opinión pública. De esta manera, aunque su crimen quede impune, su sacrificio no habría sido en vano. En nuestro criterio, en sus últimas investigaciones, Parmenio se enfrentó a la tríada que detenta el poder el Costa Rica: Políticos, narcotraficantes y la Iglesia Oficial. Al hacer denuncias que afectaban los intereses de la tríada se introdujo en el triángulo de la muerte. Aunque quisiéramos ver en los tribunales a los autoridades materiales e intelectuales de tan horrendo crimen, somos pesimistas al respecto. Pero nos preocupa hondamente, que el grupo de chacales que mató a Parmenio, siga en libertad, esperando despedazar a dentelladas, a cualquier costarricense honesto, que se atreva a denunciar el lado oscuro de la tríada. Nuestro pueblo, ha hecho ver su malestar al escribir en paredes y puentes, leyendas tales como Parmenio ¿quién te mató? ¿Quién es Omar Chaves? Parmenio. Justicia Pronta y Cumplida JA, JA, JA. Estos letreros, no reflejan más que la impotencia de un pueblo que ya ha perdido la fe en sus autoridades y en sus tribunales. Todos los costarricenses debemos ejercer presión para que este crimen sea resuelto. Esperamos, que este hecho asqueroso, no sea olvidado con la clasificación de la Selección de Costa Rica. Recordemos que el campeonato mundial ganado por Argentina en 1974, sirvió de pantalla para el genocidio más brutal de la historia de ese país. Digamos a nuestros gobernantes que no somos como el pueblo romano que se conformaba con Pan y Circo. Demostremos, al menos por esta vez, que don Ricardo Jiménez estaba equivocado.
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