Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha sido el peor enemigo del hombre. El Imperio Romano, dominó y masacró pueblos enteros, para obtener esclavos y víctimas para el circo. Muchos años después, los terratenientes norteamericanos, enviaron a cazar a los negros al África, para tener mano de obra para sus plantaciones de algodón. En la actualidad las tríadas chinas, aprovechándose de la miseria de su pueblo, han montado un sistema de tráfico de almas. Muchos chinos son conducidos hacia Europa en condiciones infrahumanas, en barcos que son verdaderas mazmorras o en contenedores, donde muchos de ellos mueren asfixiados. Los que logran llegar a su destino, reciben como recompensa la esclavitud o la prostitución, ya que las tríadas chinas deben cubrir los gastos ocasionados por su traslado. El Diario La Nación del 6 de agosto de 2.001, deja al descubierto un nuevo negocio que aparentemente han montado los políticos de Costa Rica. El tráfico de almas. La diputada Vanessa Castro, legisladora del partido en el poder, denunció valientemente haber recibido ofertas de hasta cinco mil dólares por persona, para que por medio del tráfico de influencias, recomendara el trámite de visas para chinos en la Dirección General de Migración y Extranjería. La diputada Castro indica que se negó a participar en este negocio, por razones de ética. A la pregunta de por qué no había aceptado, Castro contestó Me negué porque es inmoral que te hagan esos ofrecimientos y aunque fueran sin pago de nada, uno como diputado no debe mediar en esos trámites. Los trámites que debía de hacer la diputada Castro para obtener los cinco mil dólares era hacer cartas y llamadas telefónicas a Migración. Ante la negativa de la diputada, los mercaderes dijeron que buscarían otros diputados. Según el artículo, los diputados que han presionado a Migración para que se concedan visas a chinos son: Gerardo Medina, Tobías Murillo, Helbert Gómez, Emmanuel Ajoy y Walter Céspedes. Este último, fue el que firmó hace unos meses, una carta para que se diera tratamiento preferencial en el sistema penitenciario costarricense, a un proxeneta. Otro punto a resaltar del artículo son las declaraciones del diputado liberacionista Rafael Arias, quien dijo haber iniciado una investigación sobre el ingreso de chinos con ayuda de legisladores y afirmó tener datos sobre un aumento en el último año y medio. No descartó que estas gestiones tengan origen en compromisos adquiridos por los diputados con ciudadanos chinos que contribuyeron en las campañas políticas. Queremos felicitar a la diputada Vanesa Castro por su valentía, al denunciar este hecho, aunque no nos extrañaría que pronto tenga que soportar las presiones de sus compañeros diputados, por haber sacado a la luz pública este nuevo negocito. Esperamos que las investigaciones del diputado Arias fructifiquen. Si se llegara a demostrar, que estas presiones para otorgar visas, se debieron al pago de favores de campaña, se estaría desvirtuando uno de los argumentos más fuertes, para mantener el inmoral pago de la deuda política.
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