Hoy, cuando vemos que muchos candidatos se disputan los puestos de elección popular, para llegar no a servir a la patria, sino a servirse de ella, no a buscar sustento al pueblo, sino a robarlo y envilecerlo, hemos querido recordar a un gran presidente que tuvo Costa Rica, en los primeros años del siglo pasado. Don Julio Acosta García. A don Julio le tocó ponerse al frente de la revolución que derrocó al tirano Federico Tinoco Granados. A diferencia de los líderes de la revolución de 1948, que después del triunfo se dedicaron a lucrar con la sangre de los caídos, y que se unieron con sus antiguos enemigos, con el fin de detentar el poder para su beneficio, don Julio nunca estuvo de acuerdo en que los altos ideales de la Patria se emplearan para propósitos sucios. Queremos recordar las palabras que al respecto pronunció don Julio. HUBO GLORIA EN LA ACTITUD ASUMIDA POR LOS QUE SE ENFRENTARON AL DÉSPOTA? PUES ENTONCES, NO HAY PAGA EN DINERO. HUBO PAGA? ENTONCES NO HAY GLORIA. QUE NO SE PUEDE SERVIR A DOS SEÑORES. SI HAY PAGA, QUIEN OFRENDA LA VIDA? LO ÚNICO QUE INVITA A LA MUERTE ES EL IDEAL. SI ESTE HUYE, SOLO SE OYE EL MASTICAR DE LAS MANDÍBULAS DE SANCHO Y ENTRE ESE RUIDO MISÉRRIMO, NO SE PUEDEN ALZAR LOS PILARES DE LA PATRIA. Cuánta diferencia hay entre don Julio y los políticos mentirosos y vividores de hoy día, cuyas mandíbulas infernales no han dudado en triturar los fondos públicos y la dignidad y la fe de los costarricenses.
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