La muerte prematura de Fuerza Democrática. Para las elecciones de 1990 apareció un nuevo partido en la política costarricense. Con su bandera naranja y llevando como candidato a la Presidencia de la República al prestigioso docente universitario don Isaac Felipe Azofeifa, nació Fuerza Democrática. Participó exitosamente en dos elecciones más, llevando a la Asamblea Legislativa a Gerardo Trejos y Rodrigo Gutiérrez y posteriormente a los diputados Núñez, Merino y Guido. Muchos costarricenses consideraron que ese nuevo partido vendría a cambiar la política del país, en lo que a corrupción se refiere. Su lema Castigue a los corruptos caló muy hondo entre el desengañado electorado costarricense. Lamentablemente, el entreguismo a los intereses de los partidos mayoritarios de unos y la corrupción y ambición desmedida de otros provocaron el prematuro fallecimiento de esta joven esperanza. La nueva esperanza: Para las elecciones del 2002, una nueva fuerza, que aparentemente vendría levantar del lodazal las maltrechas banderas de la honestidad política, surgió de la nada. Once meses antes de las elecciones, el liberacionista Ottón Solís Fallas, abandonó las filas de ese partido tradicional y fundó el Partido Acción Ciudadana. Con él se fueron muchos liberacionistas honestos algunos de amplia trayectoria como el laureado escritor Alberto Cañas Escalante. Cuando surgió el P.A.C, muchos, peyorativamente decían que sus siglas significaban Partido de Alberto Cañas. El pueblo en las urnas demostró que los detractores estaban equivocados. Con la avalancha de votos que recibió quedó demostrado que en Costa Rica estamos hartos del bipartidismo corrupto. El beso de Judas: El diario La Prensa Libre del 15 de noviembre de 2002, indica que los regidores de la Municipalidad de San José ESTHER FAITH Y LEONIDAS RODRÍGUEZ, del Partido Acción Ciudadana, hicieron pública su adhesión al candidato a alcalde Johnny Araya Monge, ya que lo consideran el mejor candidato para alcalde. Este decisión pública de los regidores del PAC, nos ha causado sensaciones de desengaño y frustración. Primeramente queremos decirles a los regidores Faith y Rodríguez, que ellos no llegaron a sus puestos por sus hojas de vida o por sus nombres. Llegaron, llevados por la avalancha de votos de los josefinos frustrados de tanto engaño, mentira y corrupción de los partidos tradicionales. Actitudes reprochables como la de estos regidores, nos hacen comprender por qué casi el sesenta por ciento de los costarricenses no tienen ningún interés en la elección de alcalde. Para qué la juventud idealista o los ciudadanos honestos vamos a ir a votar, si los representantes que eligen no dudan en dar la adhesión pública a uno de los nefastos partidos tradicionales y a todo lo que significa Johnny Araya Monge. San José es una ciudad sobre la que aparentemente pesa una maldición. Sus edificios están abandonados, sus habitantes huyen despavoridos hacia lugares más seguros y la ciudad, en su lenta agonía es presa de alcohólicos, asaltantes, ventas ambulantes, travestis y prostitutas. El moribundo San José recoge el resultado de la obra de los dos partidos tradicionales y de Johnny Araya Monge , quien es el mejor candidato para alcalde según los regidores del PAC. Conclusión: El que existan traidores a los ideales de una causa no debe extrañarnos. Hace dos mil años, a la Cena en que Jesús fundó su iglesia, asistió un ser repulsivo y asqueroso que asía en su mano una bolsa con treinta monedas de plata, fruto de la venta de la vida de su Maestro, a los políticos y religiosos de su tiempo. Su nombre, JUDAS ISCARIOTE, pasó a la Historia como sinónimo de traición e ignominia El PAC aún está a tiempo. Si quiere permanecer como partido político debe extirpar de raíz los tumores cancerosos que lo están corroyendo y evitar que nuevos seres malignos penetren sus estructuras. Si no lo hace, creemos que en poco tiempo el pueblo lo colocará en el mismo cementerio en el que yace Fuerza Democrática. ESTHER FAITH Y LEONIDAS RODRÍGUEZ, dos nombres que deben entrar al libro de la Historia, escritos con la misma tinta con que se escribió el nombre de JUDAS ISCARIOTE.
|